Propuesta de web · Restaurante Arrarte · Septiembre de 2026
Que se pueda reservar y encargar el arroz sin tener que acordarse
Soy Guillermo Urruchua y hago webs en Bizkaia. He montado una muestra de web para el Arrarte con vuestra carta, vuestros precios y vuestras fotos, para enseñarla hecha en vez de contarla. Los proyectos salen desde 1.900 €, cerrado por escrito y sin cuotas mensuales.
Lo que he mirado
Dos mil personas han opinado sobre vosotros. Es de los sitios con más reseñas de la costa
Mil novecientas noventa y ocho opiniones en Google, con un 4,4. Eso no lo tiene casi nadie por aquí, y no se consigue con marketing: se consigue dando de comer bien durante sesenta años.
Desde esa ficha, quien quiere mirar vuestra web se encuentra con una entrada que es un tour de 360° del interior. La terraza sobre la ría, con las barcas y Barrika enfrente, que es por lo que la gente viene, no sale en la portada.
Y hay tres cosas que cuestan mesas
El teléfono no se puede pulsar. Ni uno
Miré el código y miré la página cargada: no hay ni un solo enlace de teléfono en toda la web. Quien os busca desde el móvil tiene que apuntar el número a mano y salir a la aplicación del teléfono. Es el gesto que separa una mesa de un «bueno, pues otro día».
El arroz hay que encargarlo con 24 horas, y no hay forma de hacerlo
Es vuestro plato famoso, cuesta 28 € por persona y necesita un día de aviso. Hoy solo se puede encargar si a alguien se le ocurre llamar la víspera. En la muestra hay una pantalla que hace la cuenta, pone la primera fecha posible —calculada desde el momento en que se abre— y deja el recado escrito.
El miércoles no existe en vuestro horario
La página de contacto lista lunes, martes, jueves, viernes, sábado y domingo. El miércoles no aparece. En la página de comida para llevar sí decís «todos los días excepto el miércoles». Quien mira el horario no sabe si abrís. En la muestra pone «preguntar», que es lo honrado hasta que me lo digáis.
Y tres más pequeñas, por si las queréis arreglar hoy
Cosas de dos minutos
- La dirección de vuestra página de contacto lleva el nombre mal escrito
/telefono-restaurante-arrate-plentzia/— «arrate», con una erre de menos. Está así desde hace años. - En la página de comida para llevar pone «bogabante»En la carta sí pone «bogavante». Es la misma palabra en dos sitios distintos.
- El cartel del menú y la web no dicen lo mismoEn vuestras fotos de Google hay un cartel de menú del día con 20 € comedor y 22 € terraza; la web dice 22 y 24. He usado los de la web, que llevan fecha de este año. Pero si un cliente ve una cosa y paga otra, eso se nota.
- El aviso legal existe, pero no lo encuentra nadieEstá en
/aviso-legal/, responde bien y lleva vuestro CIF. Lo que pasa es que no hay ni un enlace a esa página en toda la web: ni en el menú, ni en el pie, ni en el aviso de cookies. Hay que adivinar la dirección. Y la política de privacidad, esa sí falta del todo:/politica-de-privacidad/da error, y tenéis formulario de contacto. - «Camay» no está en la portadaEl nombre con el que os conoce todo Plentzia está en la tercera línea del cuarto párrafo de «Bienvenidos». Es lo más valioso que tenéis y no lo ve nadie.
Qué hace la muestra
Nueve cosas, todas construidas
- Reservar mesaDía, hora, cuántos sois y comedor o terraza. Deja el recado escrito y marca el teléfono. Y avisa de que la terraza cuesta dos euros más, que es la pregunta que hace todo el mundo.
- Encargar el arroz, con sus 24 horasCon la cuenta hecha y la primera fecha posible calculada desde ahora mismo. Si alguien pone menos de dos personas, le dice que el arroz se hace para dos.
- El teléfono se marca de un toqueEn todas las pantallas.
- La terraza en la entradaLa ría, las barcas y el mantel blanco. El tour de 360° no se tira: se baja a donde corresponde.
- El día, hora a horaDe las nueve de la mañana a la noche, con lo que hay en cada rato. Es lo que más os diferencia y no lo cuenta ninguna web de restaurante.
- La carta entera con preciosLegible en el móvil, sin ampliar, y con los datos estructurados para que Google la lea plato a plato.
- «Camay» en el membreteDonde tiene que estar.
- Una descripción de las que cabenLa vuestra mide unos 500 caracteres y Google corta a 155: lo que se lee debajo de vuestro nombre está partido a mitad de frase.
- Página de error propia y direcciones legiblesY el enlace se ve bien al pasarlo por WhatsApp, con la foto de la terraza.
Lo vuestro
Lo que se queda tal cual
- Reservar por teléfonoEs el único canal que publicáis y funciona. La muestra no mete una agenda automática que nadie ha pedido: ayuda a llamar. Y no le he puesto un botón de WhatsApp porque no tenéis: inventaros un canal sería mentir.
- Vuestra carta y vuestros preciosCopiados tal cual, con el IVA dicho como lo decís vosotros.
- El tour virtualEstá pagado y a alguna gente le gusta. Se queda, pero no en la entrada.
- Dominio, correo y cuentasA vuestro nombre. Tampoco al mío.
Qué incluye
De principio a fin, y una cifra clara
Precio cerrado por escrito, sin cuota mensual y sin permanencia. De ahí sube según lo que salga hablando: si entra euskera, si queréis carta de vinos aparte, si hace falta más página. La cifra exacta la tenéis antes de que empiece nada.
- Una entrevista en la casaUna hora, entre servicios. Para contar los sesenta años con vuestras palabras.
- Los textosA partir de esa entrevista y de lo que ya tenéis escrito, que es bastante.
- Diseño y construcciónCon la reserva, el encargo del arroz y el teléfono a un toque.
- Panel para cambiarlo vosotrosMenú del día, precios, horarios y avisos de cierre, desde el móvil. Con vídeo de cómo se hace. Eso resuelve de raíz lo del cartel que no cuadra con la web.
- Google y la ficha de MapsDatos estructurados, descripción de las que caben y revisión de la ficha.
- Los legales, enlazados y completosEl aviso legal que ya tenéis, esta vez enlazado desde el pie; la política de privacidad, que hoy no existe; y las cookies. Con vuestros datos fiscales.
- Un mes de cuidadoDespués de publicar. Y ninguna cuota después.
Si llegamos a hacerla, os pediría tres cosas al publicarla: una opinión por escrito, permiso para enseñarla como trabajo mío y permiso para contar cómo han cambiado las reservas.
Lo que más cambiaría
Las fotos: una mañana con la terraza vacía
Las imágenes de la muestra son las que vosotros mismos habéis subido a Google. Son honradas y por eso las he usado: no hay ni una imagen inventada por ordenador.
Pero la terraza con la ría al fondo y la mesa puesta, a primera hora, con el sol de lado y sin gente, es la foto que vende este sitio. Y no la tenéis. Media mañana, entre servicios, y se resuelve.
Cómo iría
Cuatro pasos
- 1 · Veinte minutos de teléfonoQué queréis que pase cuando alguien os busca, y qué no queréis tocar.
- 2 · Precio cerrado por escritoCon el alcance detallado. Si no encaja, se para ahí y no cuesta nada.
- 3 · La webCon vuestros textos y vuestras fotos. Una ronda de cambios con vosotros delante.
- 4 · Publicar y cuidarEn vuestro dominio, con las redirecciones hechas. El primer mes la cuido yo.
Guillermo Urruchua · diseño web en Bizkaia · guillermourruchua@opendeusto.es
La muestra es una propuesta no oficial. Usa la carta, los precios, el horario y la historia que vosotros mismos publicáis en restaurantearrarteplentzia.com, y vuestras propias fotografías de Google Maps. Si no os interesa, se retira al momento; si no hay respuesta, la retiro el 17 de octubre de 2026.